¡CONTRA LA POLÍTICA DEL SOCIALIMPERIALISMO! ¡VIVA EL INTERNACIONALISMO PROLETARIO!

¡Proletarios de todos los países, uníos!
¡Hay un objetivo, la conquista del poder!

¡CONTRA LA POLÍTICA DEL SOCIALIMPERIALISMO!
¡VIVA EL INTERNACIONALISMO PROLETARIO!

Estrella Roja – Suiza
05.12.2020

Traducido y reproducido por La Bandera Roja

Nos hemos enterado por varias fuentes de que el Comité Central del PCUS ha enviado recientemente a los partidos hermanos una carta que va dirigida contra el Partido Comunista de China. Esta carta distorsiona los hechos de la actual polémica pública en el movimiento comunista internacional, fabrica mentiras que calumnian al Partido Comunista de China e instiga una supuesta ‚lucha contra los puntos de vista de la gran potencia y de los trotskistas y las actividades fraccionales y perturbadoras de los dirigentes chinos‘. Sin embargo, esta carta no ha sido enviada al Partido Comunista de China, al que se ha mantenido en secreto.

Hay que señalar con toda seriedad que, mientras claman por el cese de las polémicas públicas bajo el pretexto de desear la unidad, los dirigentes del PCUS están diseñando una nueva campaña contra el Partido Comunista de China y otros partidos marxista-leninistas a espaldas del Partido Comunista de China y se dedican sin escrúpulos a actividades sectarias, fraccionales y divisorias. A lo largo de los últimos años los dirigentes del PCUS han llevado una cara en público y otra en privado, y han dicho una cosa y hecho otra. Su viciosa táctica de dos caras es una flagrante violación de los principios que guían las relaciones entre partidos fraternales establecidos en la Declaración de 1960, así como del internacionalismo proletario.“ (Nuestra traducción)

CARTA AL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE LA UNIÓN SOVIÉTICA
Comité Central
Partido Comunista de China
20.02.1964

El carácter relativamente ‚pacífico‘ del período comprendido entre 1871 y 1914 alimentó al oportunismo, primero como estado de ánimo luego como tendencia y, por último, como grupo o sector formado por la burocracia obrera y los compañeros de viaje pequeñoburgueses. Estos elementos podían imponerse al movimiento obrero sólo apoyando de palabra los objetivos revolucionarios y la táctica revolucionaria. Podían ganar la confianza de las masas sólo jurando que todo el trabajo ‚pacífico‘ no era sino una preparación para la revolución proletaria. Esa contradicción era un absceso que alguna vez tenía que reventar, y ha reventado. Todo consiste en decidir si hay que intentar, como hacen Kautsky y Cía., introducir nuevamente ese pus en el organismo, en aras de la ‚unidad‘ (con el pus), o si, para ayudar a la completa recuperación del organismo del movimiento obrero, hay que eliminar el pus tan rápida y cuidadosamente, como sea posible, a pesar del dolor agudo, pero pasajero, que cause ese proceso.“

EL OPORTUNISMO Y LA BANCARROTA 2a INTERNACIONAL
V. I. Lenin
enero 1916

PRÓLOGO

Hoy enviamos este documento a los compañeros de La Bandera Roja para que lo publiquen. Es una polémica de un anterior grupo revolucionario proletario, uno de los antecedentes del movimiento actual en Suiza contra los revisionistas alemanes del Comité Bandera Roja. Esta polémica fue enviada originalmente al Comité a principios de 2021 y se intentó hacerla circular entre los partidos y las organizaciones del movimiento comunista internacional.

Sin embargo, poco después de su redacción, se supo que los alemanes, que mantienen el control organizativo de una gran cantidad de organizaciones del movimiento comunista internacional en Europa, habían emitido una directiva que prohibía a cualquier partido u organización de este tipo reunirse o mantener correspondencia con los comunistas suizos — incluso los que actúan en Suiza. Junto con esta directiva, se hizo circular una polémica llena de mentiras contra los comunistas suizos; sin embargo, ésta no fue enviada a Suiza.

El Comité Bandera Roja está correctamente caracterizado en esta polémica. En su día fue una organización comunista, que debido a los problemas y limitaciones heredados comenzó a degenerar y en 2020 se convirtió en una organización abiertamente revisionista — la negación de lo que fue en su día. Hoy en día, son completamente revisionistas — ex camaradas y no camaradas como fueron referidos en este documento. A pesar de este hecho, siguen teniendo un gran prestigio en el movimiento comunista internacional.

Hoy en día, cuando la situación de salud del Presidente Gonzalo es extremadamente grave y está concretamente en proceso de ser asesinado, la intriga de estos revisionistas comienza a mostrarse. No han hecho nada para defender la vida de la jefatura de la revolución proletaria mundial. Así, participan concretamente en la campaña para asesinarlo. Sólo les preocupa una cosa: tomar el lugar del Presidente Gonzalo y sustituir el pensamiento Gonzalo por el revisionismo en el movimiento comunista internacional.

Camaradas y compañeros de todo el mundo: ¡tomen posición! ¿Estáis con estos revisionistas o en contra de ellos? La escisión, la ruptura en el movimiento comunista internacional ya se produjo, y se produjo cuando se expulsó a los alemanes de Suiza el año pasado, pero ellos la encubrieron con mentiras y grititos sobre „unidad“ y „escisiónismo“. Ha llegado el momento de hacer clara y visible esta escisión.

¡UNIR EL MOVIMIENTO COMUNISTA INTERNACIONAL SOBRE LA BASE DEL MARXISMO-LENINISMO-MAOÍSMO!

¡VIVA EL PRESIDENTE GONZALO! ¡APLICAR EL PENSAMIENTO GONZALO!

¡MUERTE AL REVISIONISMO ALEMÁN! ¡POR LA RECONSTITUCIÓN DEL PARTIDO COMUNISTA DE ALEMÁNIA!

Julio 2021

COMITÉ CENTRAL PROVISIONAL
PARTIDO COMUNISTA DE SUIZA (FRACCIÓN ROJA)

¡CONTRA LA POLÍTICA DEL SOCIALIMPERIALISMO!
¡VIVA EL INTERNACIONALISMO PROLETARIO!

Necesidad del Partido Comunista marxista-leninista-maoísta que aplique con firmeza la independencia, la autodecisión y el autosostenimiento;“[…]“ (Énfasis nuestro.)

DOCUMENTOS FUNDAMENTALES
1º Congreso
Partido Comunista del Perú
1988

Las relaciones entre los países socialistas son relaciones internacionales de nuevo tipo. Las relaciones entre los países socialistas, sean éstos grandes o pequeños, económicamente más desarrollados o menos desarrollados, deben basarse en los principios de la plena iguadad, del respeto a la integridad territorial, del respeto a la soberanía estatal y la independencia y de la no ingerencia de unos en los asuntos internos de otros; deben basarse también en los principios del apoyo recíproco y la ayuda mutua dentro del espíritu del internacionalismo proletario.(Énfasis nuestro.)

PROPOSICIÓN ACERCA DE LA LÍNEA GENERAL DEL MOVIMIENTO COMUNISTA INTERNACIONAL
Comité Central
Partido Comunista de China
14.06.1963

Los movimientos revolucionarios no se pueden exportar ni importar. A pesar de que la ayuda fue concedida por la Internacional Comunista, el nacimiento y desarrollo del Partido Comunista de China fue el resultado del hecho de que la propia China tenía una clase obrera consciente. La clase obrera china creó su propio partido: el Partido Comunista de China“. (Énfasis y traducción nuestra.)

LA INTERNACIONAL COMUNISTA HACE TIEMPO QUE DEJÓ DE INMISCUIRSE EN NUESTROS ASUNTOS INTERNOS
Presidente Mao Tse-tung
26.05.1943

Nos dirigimos a la izquierda del movimiento comunista internacional en general y al Comité Bandera Roja en particular.

Al desarrollarse la ofensiva estratégica de la revolución proletaria mundial a través de la reconstitución/constitución de los partidos comunistas sobre la base del maoísmo, el inicio y desarrollo de las guerras populares, y al concluir gradualmente los „50 o 100 años“ en que el imperialismo y la reacción mundial encontrarán su desaparición, nos parece de extraordinaria importancia reafirmarnos en la gran consigna: „¡Proletarios de todos los países, uníos!“, y en la campaña por el maoísmo, la campaña por la defensa de la vida del Presidente Gonzalo y la lucha por la reconstitución de la Internacional Comunista. Estamos a favor de este proceso de lucha por la reunificación del movimiento comunista internacional para servir a la revolución proletaria mundial.

En octubre de 2020, los revolucionarios proletarios de Suiza organizaron una escisión del trabajo en el extranjero del Comité Bandera Roja. Este trabajo en el extranjero había estado presente en este país desde abril de 2020, cuando se usurpó el aparato dirigido por la Estrella Roja — Suiza. Durante el período de control por parte del Comité Bandera Roja de nuestro trabajo, surgieron y se desarrollaron cada vez más problemas, hasta que quedó claro para todos los compañeros suizos que el trabajo en el extranjero era revisionista y que no era posible (o conveniente) librar la lucha de dos líneas dentro del aparato del trabajo en el extranjero. Así, se concretó la escisión y se restableció la Estrella Roja – Suiza.

En este documento, tratamos de elaborar y profundizar las causas y los motivos de la ruptura, lo que significa concretamente criticar la forma en que el Comité Bandera Roja dirigió su trabajo en el extranjero en este país. Creemos que esto es importante, no para „lavarnos las manos“ como podrían pretender los alemanes, sino porque debido al papel que juega el Comité a nivel internacional (y en particular en los países imperialistas), sus problemas tienen consecuencias de largo alcance para la revolución alemana, las revoluciones en los países donde opera u operó su trabajo en el extranjero (como Dinamarca o Suiza), y las revoluciones en los países donde los compañeros siguen sus consejos.

Creemos que los compañeros alemanes son capaces y estan dispuestos a escuchar las criticas. Por lo tanto, esperamos que este documento sirva para corregir los errores del Comité Bandera Roja, para corregir los problemas causados por esos errores en otros países, y para contribuir así a la reconstitución del Partido Comunista de Alemania, a la reunificación del movimiento comunista internacional y a la reconstitución de la Internacional Comunista.

1. CÓMO Y POR QUÉ EL COMITÉ BANDERA ROJA USURPÓ EL APARATO DE LOS REVOLUCIONARIOS PROLETARIOS EN SUIZA

Según lo entendemos, el Comité Bandera Roja tenía dos contradicciones que debía resolver. La primera contradicción era la de su propia comprensión general avanzada del marxismo-leninismo-maoísmo y la tarea de imponer el maoísmo en Europa. Para nosotros, esto significaba imponerlo en Francia e Italia. La segunda contradicción era la de su „Campaña por el pensamiento Gonzalo“ en la República Federal de Alemania (RFA), cosa que exigía una aplicación creativa para completarla, y su rotunda negación de la aplicación creativa del pensamiento Gonzalo.

La solución al primer objetivo sería, pues, por un lado, la reconstitución del Partido Comunista de Alemania y la iniciación de la guerra popular en la RFA; y por otro lado, el desarrollo de un trabajo internacional paciente y honesto sobre la base del internacionalismo proletario. Con la reconstitución del partido y el inicio de la guerra popular, este trabajo internacional podría dar sus frutos, ya que los compañeros franceses e italianos verían la validez de las posiciones del Comité Bandera Roja. Sin embargo, al no poder resolver esta contradicción, el Comité acabó centrándose en convencer a las demás organizaciones sólo mediante la lucha de dos líneas. Sin embargo, los compañeros no estaban convencidos por el Comité, por lo cual era necesario dar un nuevo impulso a su prestigio.

La solución del segundo objetivo sería, por un lado, poner más énfasis en la comprensión de la historia del proletariado en Alemania, para identificar, retomar y desarrollar la línea roja a la luz del pensamiento Gonzalo; y por otro lado, la construcción del Comité para que el proceso de comprensión de la historia se expresara en los comunistas forjados en la lucha de clases y la „campaña por el pensamiento Gonzalo“ completada, sirviendo a la reconstitución del Partido Comunista de Alemania. Sin embargo, como el Comité no fue capaz de resolver esta contradicción, acabó centrándose en pasos puramente cuantitativos: traducir más documentos, reunir más gente para las manifestaciones, hacer más acciones, etc. etc. Pero como no hubo una aplicación creativa del pensamiento Gonzalo, esto no condujo a un salto, sino a una degeneración política.

Por lo tanto, el Comité se enfrentó a dos problemas: Cómo conseguir prestigio internacional y cómo conseguir más fuerzas para su campaña. Encontraron la solución en el establecimiento de su trabajo en el extranjero.

En Suiza, desde principios de 2019, existía una organización de revolucionarios proletarios: La Estrella Roja — Suiza. Los compañeros involucrados no tenían mucha experiencia y necesitaban ayuda, en particular en cuanto al estilo de trabajo, pero habían abierto la gran perspectiva de reconstituir el Partido Comunista de Suiza e iniciar la guerra popular. Los compañeros tenían potencial, si, pero el desarrollo de la revolución suiza contradecía los dos objetivos del Comité Bandera Roja.

Establecieron un plan para Suiza: Primero, desarrollar relaciones bilaterales con la Estrella Roja para ganarse su respeto; Segundo, establecer un sistema de decisiones y planificación conjuntas para influir más a los compañeros suizos; Tercero, usurpar la dirección y poner a los compañeros suizos bajo la dirección del Comité Bandera Roja. Si se cumplían estos tres pasos, ellos serían capaz de desarrollar un partido de papel en Suiza para, en primer lugar, apoyarlo frente a los compañeros franceses e italianos, y en segundo lugar, aportar fuerzas para la realización de su campaña. Este era el plan del Comité Bandera Roja, tal y como explicaron los responsables políticos de su „Comité del Suroeste“ a su anterior responsables local en Suiza.

La primera fase del plan alemán comenzó en abril de 2019. La segunda fase comenzó en noviembre de 2019. Y en abril de 2020, la dirección de al Estrella Roja fue reubicada a la RFA con la promesa de „forjarla“. Durante su estancia en la RFA, los alemanes la aislaron completamente de las masas, le ordenaron hacer traducciones y otros trabajos sucios, utilizaron todos los métodos para quebrantarla mentalmente (por ejemplo, amenazándola con prohibirle el trabajo político en toda Europa si no limpiaba su habitación, cuando su estado psicológico estaba en su peor momento debido a maltratos pasados que los compañeros alemanes simplemente continuaron en lugar de ayudar a rectificarlos), le proporcionaron muy poca comida (su anfitrión tenía poca comida en la casa, pero mucho alcohol), no la protegieron de la represión a pesar de ser una inmigrante ilegal, sus intentos de plantear críticas fueron socavados con medidas administrativas, se le permitió oficialmente ver a su prometida pero no eso no se lo dijeron a ella, etc. etc. Como resultado de meses de este maltrato, la compañera fue empujada a ceder la responsabilidad de los compañeros en Suiza a un responsable local. Poco después se impuso el trabajo en el extranjero, disfrazado de „cooperación entre los revolucionarios proletarios de Suiza y la RFA“. Después de esto, el Comité Bandera Roja incluso quería que se quedara en la RFA para seguir realizando las traducciones para su campaña, ya que no tenían fuerzas para hacerlo ellos mismos.

A partir de esto, podemos ver claramente cómo el plan alemán se materializó: Quisieron deshacerse explícitamente de nuestra dirección; se ganaron su confianza dando consejos al principio; la socavaron estableciendo un sistema de dirección conjunta después; y al final, la aislaron de sus compañeros, intentaron romperla y usurparon nuestro aparato. Así, en abril de 2020, la Estrella Roja — Suiza fue disuelta y sus miembros pasaron a formar parte del trabajo del Comité Bandera Roja en el extranjero, a pesar de que los compañeros suizos se habían comprometido a luchar por la revolución suiza, no a hacer el trabajo del Comité Bandera Roja. De este modo, el Comité sentó las bases para desarrollar un partido de papel al servicio de sus propios objetivos, sin importarles un bledo la reconstitución del Partido Comunista de Suiza y la revolución suiza, ¡y por eso lo llamamos política del socialimperialismo! Vosotros, los alemanes, deberíais saberlo mejor, ya que vuestro propio partido fue usurpado y convertido en el „Partido Socialista Unificado“, ¡el partido de papel del socialimperialismo ruso!

Terminaremos esta sección citando brevemente al Presidente Mao Tse-tung sobre la política del socialimperialismo: „¡Una ‚comunidad socialista‘ verdaderamente! No es más que un sinónimo de un imperio colonial con ustedes como Estado metropolitano. La relación entre los auténticos países socialistas, grandes o pequeños, debe construirse sobre la base del marxismo-leninismo, sobre la base de los principios de completa igualdad, de respeto a la integridad territorial, de respeto a la soberanía e independencia de los Estados y de no injerencia en los asuntos internos de los demás, y sobre la base del principio internacionalista proletario de apoyo y ayuda mutuos. Pero ustedes han pisoteado a otros países y los han convertido en sus subordinados y dependientes. Por ‚acción unida‘ entendéis unificar bajo vuestro control la política, la economía y los asuntos militares de otros países. Por ‚inseparables‘ queréis prohibir a otros países que se liberen de vuestro control y esclavitud. ¿No estáis tratando descaradamente de esclavizar a los pueblos de otros países?“ (Traducción nuestra.)1

2. CÓMO EL COMITÉ BANDERA ROJA NOS NEGÓ EL PENSAMIENTO GONZALO Y NEGÓ LA APLICACIÓN CREATIVA

Más tarde se estableció un „plan de cooperación de los revolucionarios en Suiza y la RFA“. En él se concretaron los objetivos del trabajo del Comité en el extranjero en Suiza: „1) Desarrollar la Campaña por el Maoísmo en Suiza. 2) Establecimiento de un sólido grupo de activistas en […]. 3) Establecimiento de contactos sólidos en al menos […] Ginebra“.2

Una y otra vez, los alemanes insistieron en que los compañeros suizos no podían tener el pensamiento gonzalo como base de su unidad ideológica. No creían que fuéramos capaces de comprenderlo, ya que, después de todo, ni siquiera éramos „un grupo de activista sólido“. Por eso, el plan de los alemanes dice: „[…] sobre la base de la ideología del proletariado internacional, el marxismo-leninismo-maoísmo, principalmente el maoísmo“3. Como el propio Comité Bandera Roja ha dejado claro4, el proletariado internacional sólo puede tener una ideología, y nuestra posición es que esa ideología es el marxismo-leninismo-maoísmo-pensamiento Gonzalo, principalmente el pensamiento Gonzalo. El pensamiento Gonzalo es universal, es la máxima expresión de la ideología de nuestra clase, y por lo tanto, es el aspecto principal, mientras que el maoísmo es la base. Como estamos dentro de la etapa del maoísmo, que aún no es universalmente comprendido, la tarea a nivel internacional es llevar a cabo la campaña por el maoísmo. Pero en Suiza, nuestra base de unidad ya fue el pensamiento Gonzalo, y por lo tanto, la negación del pensamiento Gonzalo en este país por el trabajo en el extranjero del Comité Bandera Roja no fue nada más que revisionismo.

El Comité Bandera Roja tampoco pensó que pudiéramos aplicar el pensamiento Gonzalo de manera creativa o identificar la línea roja en nuestra propia historia. Así, no sólo nos negaron el pensamiento Gonzalo, sino también la identificación de la compañera Leonie Kascher como la máxima expresión del proletariado en Suiza a día de hoy, y las aplicaciones creativas de nuestra dirección (como la identificación de la línea roja de la compañera Kascher y el desarrollo de la tesis de las tres naciones). Con esto, quedó claro que no querían que identifiquemos, retomemos y desarrollemos la línea roja para reconstituir el Partido Comunista de Suiza e iniciar la guerra popular. Por el contrario, su negación de la aplicación creativa nos llevaría a formar simplemente un „partido nuevo“, lo que el Presidente Gonzalo dejó claro que es un crimen, ya que es tarea de los comunistas rectificar su partido cuando se desvía (o refundarlo si lo liquidan, como fue el caso en Suiza.)

Dejaron claro que ni siquiera nos consideraban „un grupo de activistas sólido“. Somos militantes en formación, pero eso no lo quería el Comité Bandera Roja. Lo que querían era que trabajáramos para ellos, para conseguir sus dos objetivos (internacional y en la RFA), y por eso teníamos que vender el „Correo Rojo“ en vez de desarrollar nuestro propio periódico, viajar a Hamburgo (!) para manifestaciones legales (!) en vez de participar en las de aquí, esperar a que las noticias se publicaran en demvolkedienen.org antes de publicarlas nosotros, dejar que los alemanes diseñaran y produjeran nuestro material de propaganda en vez de hacerlo nosotros, etc. etc. De este modo, negaron completamente nuestro desarrollo como comunistas en formación, ya que simplemente negaron que lo fuéramos para empezar.

Con el objetivo de „contactos sólidos en al menos […] Ginebra“, vemos cómo se concretan en este plan sus objetivos estratégicos e internacionales. Establecieron sus „ejes“ revisionistas, que sirvieron para negar el desarrollo del trabajo en varias ciudades, incluso en las que ya había contactos. En cambio, todo sirvió para llegar a Ginebra, y de ahí a Francia. Lo que querían no era pues un comité de comunistas en formación en Suiza, sino un „Comité de Zona Fronteriza“ con nosotros y los compañeros franceses, para presionar el trabajo local de éstos en la región fronteriza. Sus „ejes“ no eran para la revolución suiza, sino para su propio trabajo internacional.

En general, los puntos de vista dogmático-revisionistas del Comité Bandera Roja se pueden resumir en sus propias palabras: „Si quieres aprender a aplicar creativamente, primero tienes que aplicar mecánicamente2, y „Todo el mundo en este país [la RFA] es un experto en la historia del Partido Comunista de Alemania, excepto nosotros; pero eso es algo bueno“. Dejaremos que estas opiniones hablen por sí mismas.

Así pues, nos quedó claro que el trabajo en el extranjero era un obstáculo en el camino hacia la reconstitución del Partido Comunista en este país; un obstáculo que había que eliminar. Ese es el trasfondo ideológico de la ruptura entre la Estrella Roja y el Comité Bandera Roja.

3. CÓMO EL COMITÉ BANDERA ROJA NEGÓ NUESTRA POLÍTICA REVOLUCIONARIA

El Comité Bandera Roja no trabajó para construir una vanguardia en formación del proletariado en Suiza. Por el contrario, trabajó para construir un partido de papel al estilo de los antiguos partidos encabezados por los URSS, con el fin de participar cómodamente en el trabajo de frente legal con las organizaciones revisionistas. En su plan revisionista, la construcción política se dedica enteramente a este trabajo de frente. Además, se nos instruyó: „Mientras no haya material de Suiza para este fin, se utilizarán para ello periódicos, pegatinas, etc. del trabajo en la RFA“.5 De este modo, el objetivo de realizar este trabajo de frente pasó a ser pues generar opinión pública para el trabajo del Comité Bandera Roja y no para desarrollar un movimiento revolucionario en Suiza.

Además, nos advierten: „Por lo tanto, una aplicación de los ‚tres con‘ tal y como se está poniendo en práctica en la RFA no es, en la situación de Suiza, correcta, y sería más bien una copia mecánica procedente de una actitud idealista“.6 Tomada por sí sola, esta afirmación es correcta. Sin embargo, cuando no se habla en absoluto de trabajo de masas en los barrios proletarios, ni se centra en el desarrollo de la política para la lucha de clases y la situación política en Suiza, ¿qué podemos entender de esto? Solamente una cosa: que el Comité simplemente quería fuerzas que siguieran su propia línea lo antes posible, y no personas que se preocupen por la revolución suiza, ya que éstas provendrían de las masas más profundas y amplias.

El problema fundamental son sus dos objetivos (internacional y en la RFA). Pero aquí, el problema principal es el del oportunismo de derechas, más concretamente el del seguidismo. Esencialmente, teniendo en cuenta la situación de la „entorno de izquierda“ en Suiza, sólo hacer este tipo de trabajo de frente antiimperialista habría sido hacer seguidismo a la Construcción Revolucionaria („Aufbau“), la organización que dirige el „movimiento revolucionario“ en este país. Y en algunas ciudades, ¡ni siquiera existe un auténtico „movimiento antiimperialista“ con el que realizar este trabajo de frente! En su lugar, lo que tenemos son círculos lumpen y pequeñoburgueses desbordados de posmodernismo, chovinismo patriarcal y nacional y otras lacras. ¿Qué espacios se estarían abriendo? Nuestra única opción sería vaciar nuestra propia política, que sería el frontismo.

Respecto al frontismo. En febrero de 2020 publicamos una declaración de nuestra Organización en la pagina web „Lucha y crítica“ titulada: „¡La compañera Barbara Kistler, mártir de la revolución proletaria mundial, es inmortal!“. Esto fue con motivo del 27º aniversario de la inmortalización de la compañera Kistler en la guerra popular en Turquía. La compañera Kistler era un activista de „Aufbau“ en Suiza, que fue a luchar por el TKP(ML) y el TIKKO. Cayó en Dersim en 1993. La compañera Kistler es un gran ejemplo de internacionalismo proletario y una héroe del proletariado internacional, del pueblo turco y de los revolucionarios de Suiza. Pero hay algunos que no lo ven así. El núcleo dirigente de „Aufbau“ está enfadado con el TKP(ML) por „matar a su amiga“. Y cuando se publicó esta declaración, el Comité Bandera Roja primero la aplaudió, pero después cambiaron a criticarla duramente, porque „antagonizaría la relación con ‚Aufbau‘“. Creemos que esto es una clara expresión de frontismo, o „todo por el frente“. Si no pudiéramos presentar nuestra política de forma independiente, ¿qué haríamos sino seguir a la mucho más fuerte „Aufbau“? No sería más que oportunismo de derecha.

En conformidad con el frontismo del Comité Bandera Roja, también tenemos su problema persistente con el legalismo. La aplicación de la violencia revolucionaria en las manifestaciones es considerada por los alemánes como „radicalismo izquierdista“ (¡aunque la mayoría de las manifestaciones en Suiza se traducen en luchas callejeras sin nuestra interferencia!) Porque insistimos en el principio de forjar a los compañeros en la violencia revolucionaria y también de ganar revindicaciones a través de ella, criticamos la manifestación del 3 de octubre de este año en Hamburgo, que era „Contra el Estado Policial de la RFA“. Dijimos que era legalista y seguidista. En respuesta, fue declarado por el responsable político del trabajo en el extranjero: „Violencia revolucionaria y romper con la legalidad es cuando se va a Ginebra durante la corona“, aunque allí todo estaba cerrado y no había tareas que cumplir, lo único que se hubiera conseguido es quemar a los compañeros. Y en cuanto a una manifestación contra el Foro Económico Mundial (el llamado „WEF“) en la que las masas dispararon fuegos artificiales a la policía, esto lo calificaron como „violencia ritualizada“, algo que de hecho no ocurre todos los años y que en actualidad es una expresión de la agudización de la lucha de clases.

Por todos estos ejemplos, se puede ver claramente que el Comité Bandera Roja no se comportó más que como oportunistas de derecha en este país. Si no quisiéramos acabar como un pequeño círculo revisionista, tendríamos que dejar el trabajo en el extranjero. Esta es una de las razones políticas de la ruptura entre la Estrella Roja y el Comité Bandera Roja.

4. CÓMO EL COMITÉ BANDERA ROJA SE COMPORTÓ COMO CHOVINISTAS Y TIRANOS HACIA NUESTROS COMPAÑEROS

El Comité Bandera Roja quería exportar todos sus puntos de vista a su partido de papel en formación en Suiza. Esto incluía sus actitudes e ideas chovinistas nacionales o patriarcales, que ya habían trabajado duro para consolidar dentro de la propia RFA. Así, comenzaron no sólo a tratar de convencer a nuestros compañeros de sus ideas erróneas, sino también a enemistarse con compañeros (como nuestra dirección) que ellos consideraban „degenerados“ según sis criterios chovinistas.

En primer lugar, está el punto del chovinismo gran alemán y cómo lo intentaron exportarlo aquí. El compañero Alfred Klahr describió la „idea de la Gran Alemania“ de la siguiente manera: „El pensamiento de la Gran Alemania de 1848, entonces un pensamiento democrático-revolucionario progresista, fue utilizado como base ideológica para las ambiciones del imperialismo alemán. Desgraciadamente, incluso la izquierda alemana dentro de la socialdemocracia y más tarde el Partido Comunista de Alemania no comprendieron este carácter del pensamiento de la Gran Alemania en la época del imperialismo, e importaron el veneno de gran alemán, pangermánico, a la clase obrera […]“7. Creemos que los compañeros alemanes, a pesar de toda su palabrería sobre „Alemania debe morir“ y su publicación formal del documento del compañero Klahr, están sin embargo profundamente afectados por la plaga del chovinismo gran alemán.

Tiene sentido utilizar el ejemplo de los liquidadores de derecha. Estos lumpen, degenerados strasseristas, algunos de los cuales hoy son incluso abiertamente nazifascistas, comenzaron como parte del Comité Bandera Roja. Organizaron una escisión siniestra y oportunista de derecha e inmediatamente empezaron a desplegar su chovinismo gran alemán, sus sueños de 2reunificación con Austria“ y de „un Tirol del Sur alemán“. ¿Pero de dónde proceden estas ideas? Su origen se encuentra en el hecho que el Comité Bandera Roja no tenía o tiene una visión y una posición claras sobre la nación alemana. Y hoy, vemos expresiones pues de esos mismos puntos de vista: El desprecio absoluto por las guerras de resistencia libradas contra el imperialismo alemán durante la Segunda Guerra Mundial; la consideración de los dialectos suizo-alemanes como „no hablan como una persona normal“, „sólo un niño usaría esa palabra“, etc. ver al pueblo danés como „medio alemán de todos modos“, por lo que bien se podría vender el „Correo Rojo“ en Copenhague; odiar la canción partisana austriaca „Drei rote Pfiffe“ („tres silbatos rojos“), pero amar „Arbeiter von Wien“ (obreros de Viena), ya que es „música obrera alemán“; hacerse la víctima afirmando que la República Democrática Alemana era una „semicolonia del socialimperialismo“, cuando en realidad era una potencia imperialista del 2º Mundo en si mismo (y en general presentando la caída del fascismo en Alemania del Este en 1989-90 como una completa derrota para el pueblo alemán); diciendo a los compañero daneses que „probablemente les gustaría que hiciéramos un Anschluss en Dinamarca“ (¡un país que fue colonia alemana de 1940 a 1945! ); etc. etc. Hay muchos ejemplos de la actitud chovinista gran alemán por parte del Comité y podríamos seguir, pero creemos que hemos dejado claro nuestro punto. „¡Nadie odia a Alemania más que nosotros!“, dicen los compañeros alemanes, pero en su actitud y en cómo desarrollan su trabajo en el extranjero, están sin embargo pensando y actuando dentro del Reich muerto, pero aún no enterrado. Que los liquidadores de la derecha sean una advertencia para vosotros, compañero: rectificad vuestro chovinismo antes de que sea demasiado tarde.

En Suiza, actuaron basándose en este chovinismo gran alemán. Esencialmente, consideraban a la nación suizo-alemana como parte de la nación alemana, porque negaban la tesis de las tres naciones. Por eso querían que vendiéramos el „Correo Rojo“, a pesar de que solamente tenía noticias de la RFA, con las que las masas no podían identificarse. Querían que aprendiéramos un poco de francés y nos fuéramos a Ginebra, „estarán contentos si habláis algunas palabras en francés“. Convergieron con el más negro nacionalismo urschweizer (véase: „La guerra civil en Suiza“, Friedrich Engels, noviembre de 1847) , que ve a la nación suizo-alemana como el „Herrenmensch“ (hombre superior), bajo el cual las otras dos naciones deben ser subyugadas — sólo que en primer lugar veían a la nación suizo-alemana como nada más que una minoría dentro del „Volk“ gran alemán.

En segundo lugar, está el punto del chovinismo imperialista, o en particular, el tipo de arrogancia descrita por Mao Tse-tung: „No debemos adoptar nunca una actitud de altanería de gran nación, no nos deben envanecer las victorias de la revolución ni algún que otro éxito de la construcción. Toda nación grande o pequeña, tiene sus cualidades y sus deficiencias.8 Esta cita es una sorprendente crítica a la forma en que los alemanes se ven a sí mismos y hablan de los compañeros de otros países.

El Comité Bandera Roja se ve a sí mismo como „la vanguardia del proletariado en los países imperialistas“. Creemos que esto les describe con precisión hasta 2019-20. Sin embargo, ser el más avanzado no es excusa para ser engreído y arrogante. En un campamento de verano en 2020, el Comité declaró: „Somos la única organización pensamiento Gonzalo en Europa“. En otra celebración también proclamaron: „Si quieres aprender el pensamiento Gonzalo, ven a nosotros“. Nos parece una gran falta de respeto hacia los compañeros pertenecientes a la izquierda del movimiento comunista internacional, que también enarbolan, defienden y aplican las aportaciones universales del Presidente Gonzalo.

Con respecto a los compañeros austriacos específicamente, ellos dijieron: „Ojalá pusieran el internacionalismo proletario en primera fila, como lo hacemos nosotros“. Creemos que el trabajo internacional de los compañeros austriacos en los Balcanes demuestra claramente que sí ponen el internacionalismo proletario en primera fila.

Cuando un compañero afirmó que era una pena que los compañeros indios no participaran lo suficiente en el movimiento comunista internacional, la dirección central del Comité Bandera Roja exclamó „¡Que se jodan los indios! ¡Nosotros somos pensamiento Gonzalo, somos la cuarta etapa del marxismo!“. ¿Acaso es necesario explicar por qué esto es chovinista?

Hay otros ejemplos, pero dejaremos que estas opiniones hablen por sí mismas.

En tercer lugar, está el punto de cómo, de la manera más patriarcal-chovinista, evitaron deliberadamente el desarrollo de las compañeras femeninas porque pertenecían a la izquierda. Durante el tiempo en que los revolucionarios proletarios de Suiza estuvieron bajo la dirección del Comité, se cometieron errores muy graves por parte de sus responsables. Uno de estos errores fue el comportamiento hacia las compañeras que, en comparación con la mayoría de los compañeros, tenían menos experiencia y conocimientos en ideología y política. Una compañera era consciente de ello y por eso había informado a su responsable local y a los compañeros de la RFA sobre su inseguridad y su deseo de consolidación ideológica. Hasta la ruptura en octubre, nadie había leído con la compañera ni habían cambiado este comportamiento. Como otro ejemplo de chovinismo patriarcal, los compañeros alemanes, incluidos los de gran responsabilidad, se quejaron de que la compañera llevaba „pantalones demasiado cortos“.

También con los contactos/masas organizadas femeninas, no se leía nada o muy poco, y cuando ocurría, era sólo junto a sus parejas. En estas reuniones, se prestaba muy poca atención a las compañeras, y junto con su inseguridad, esto las retraía mucho. Una compañera estuvo organizada con nosotros durante más de cinco meses y sólo había participado una vez en una acción de carácter militar, pero se había desentendido de muchas tareas logísticas y había cocinado en todos los eventos y en muchas reuniones.

En síntesis, se puede decir que las compañeras femeninas fueron sistemáticamente subdesarrolladas bajo la dirección aleman, con el fin de mantenerlas sin conocimiento y cooperativas. Eran consideradas como accesorias de sus parejas masculinas, y a lo sumo eran desarrolladas como tales. En lugar de desarrollarlas en acciones y educarlas en el estilo y el método de trabajo, sólo se las (ab)usaba para tareas logísticas y se las utilizaba estéticamente. El trabajo en el extranjero de los alemanes en Suiza no sólo fue revisionista, sino ante todo patriarcal.

Y finalmente, está el punto del queer-antagonismo, en particular el trans-antagonismo, que se expresó en grado extremo contra nuestra dirección y otros compañeros de nuestra organización. Entendemos que la cuestión queer es un problema nuevo, dejado sin resolver por el marxismo hasta este momento, y que los puntos de vista del Comité Bandera Roja sobre esta cuestión son también compartidos por otros en el movimiento comunista internacional. Por esta razón, hemos elaborado nuestra posición sobre esta cuestión en un documento separado, que se distribuye junto a esta crítica.9 En esta crítica, nos centraremos, por tanto, no en el análisis general y la síntesis de la cuestión queer sobre la base del pensamiento Gonzalo, sino en las formas específicas en que este tipo de chovinismo patriarcal fue aplicado por los compañeros alemanes en su trabajo en el extranjero en Suiza.

¿Cuáles son las posiciones del Comité Bandera Roja sobre la cuestión queer? Dado que no existe ningún documento público sobre esta cuestión por parte de los compañeros alemanes, resumiremos nuestra comprensión de sus posiciones en unos pocos puntos:

1) La existencia de personas LGBT+ es vista como un producto de la opresión patriarcal dentro de la sociedad de clases, en particular la sociedad imperialista. Las personas LGBT+ son vistas como individuos que eligen vivir de una determinada manera, porque no pudieron soportar las responsabilidades que conlleva el cumplimiento de un determinado rol en el patriarcado. De este modo, las personas LGBT+ son elementos degenerados, hechos degenerar por el patriarcado, y ser LGBT+ es ajeno al proletariado.

2) Es un derecho democrático ser LGBT+, pero a los comunistas no se les permite, ya que deben ser la vanguardia del proletariado, y la clase no es LGBT+. De esta manera, ser LGBT+ es visto como algo similar a ser religioso.

3) Como las personas LGBT+ son elementos ajenos o degenerados a la clase, ésta y las masas no los quieren ni los respetan. Por lo tanto, a los compañeros que tienen responsabilidad no se les puede permitir ser LGBT+, ya que las masas no les seguirán.

4) Las personas transgénero han capitulado frente a la lucha contra el patriarcado y en su lugar han elegido „la salida fácil“, una solución individualista, para no ser oprimidos por el patriarcado o tener que oprimir a otros dentro del patriarcado. Sin embargo, no pueden cambiar su sexo biológico, por lo que acaban arruinando sus cuerpos y se convierten en elementos degenerados ajenos a la clase.

5) El matrimonio ante el Partido o el Nuevo Estado es entre un hombre y una mujer, ya que esa es la concepción proletaria de las relaciones románticas. Las relaciones LGBT+ son degeneraciones culturales ajenas al proletariado.

6) No existe una „opresión queer“ especial dentro del patriarcado, sólo la explotación y opresión de las mujeres y la presión sobre los hombres para que opriman a las mujeres.

Esta posición se expresó hacia nuestros compañeros de muchas maneras, y principalmente hacia una compañera trans. Se le dijo que no podía dirigir, ya que las masas no la respetarían; se le dijo que era una individualista, porque no se acostó ni se duchó con los compañeros masculinos en un campamento de verano; internamente, se utilizaron nombres masculinos para ella y para otra compañera trans a espaldas de ambas compañeras; se comentó que estaba „arruinando su cuerpo“ por tomar estrógenos; se comentó que su relación era „simplemente gay con pasos adicionales“; los compañeros alemanes se refirieron constantemente a ella como masculina; etc. etc. Otra compañera trans sufrió una actitud similar por parte de los compañeros alemanes, por ejemplo, fue criticada por hacer un brindis por el feminismo proletario en una celebracion o se le dijo que no gritara consignas en una manifestación del 25 de noviembre en Hamburgo.

Estamos completamente en desacuerdo con la posición y la actitud del Comité Bandera Roja sobre la cuestión queer. Nos referiremos a los cinco puntos anteriores:

1) Las personas LGBT+ existen en todos los modos de producción y en todas las naciones, pueblos y tribus del mundo. Son vistas y tratadas de forma diferente según el contenido y la forma de cada sociedad. Existe una base biológica y genética para ser LGBT+, y el hecho de que uno elija vivir como LGBT+ depende de las condiciones concretas de la sociedad en la que vive. Muchos proletarios y masas son LGBT+. En el patriarcado imperialista, las personas LGBT+ están oprimidas, lo que las convierte en „queers“.

2) Las personas „queer“ son una trinchera de combate en las masas. Tienen sus reivindicaciones democráticas específicas, como la lucha contra la discriminación, la lucha por el derecho a casarse y adoptar, la lucha por el derecho a la medicina gratuita para la transición, etc. Los comunistas pueden ser queer y los partidos y las organizaciones deben abrir sus filas a los compañeros queer y prohibir la discriminación y el acoso a dichos compañeros.

3) Las masas no desprecian ni odian a los queers. Las masas progresistas las apoyan, las masas centristas las aceptan e incluso las masas atrasadas las aceptan si las conocen personalmente. Sólo los elementos más reaccionarios y el lumpen odian o desprecian a las personas queer. Al adoptar el punto de vista de que „las masas no se dejarían dirigir por personas queer“, el Comité Bandera Roja está siguiendo a los sectores más reaccionarios de las masas.

4) Las personas transgénero tienen una condición médica que crea una contradicción antagónica entre su visión psicológica de sí mismas (que se encuentra físicamente en el mapa corporal del cerebro, u Homúnculo) y su cuerpo físico, sobre cuya base se establece también una contradicción con los roles de género de la sociedad. Dado que las ideas pueden convertirse en realidad material a través de la práctica, es posible cambiar el propio sexo y los roles de género (filosóficamente hablando). Con hormonas y/o cirugía, es posible cambiar completamente los caracteres sexuales secundarios (distribución de la grasa, crecimiento del pelo, voz, pechos, crecimiento de los huesos, etc.) e incluso partes de los caracteres sexuales primarios (genitales, cromosomas). De ellos, los caracteres sexuales secundarios determinan el papel que uno ocupa en la sociedad. Por esta razón, las personas transgénero se convierten materialmente en su género deseado cuando hacen su transición, y es metafísica sexual sugerir lo contrario.

5) Los matrimonios LGBT+ han existido desde la sociedad primitiva y siempre fueron una institución establecida dentro de la sección queer del proletariado. El propósito del matrimonio proletario no es tener hijos, sino servir a la revolución y al comunismo. Por lo tanto, hay que permitir que los queers se casen ante el Partido y el Nuevo Estado.

6) El patriarcado tiene dos aspectos: La explotación y opresión de las mujeres, y la opresión de las personas queer. Las personas queer son aquellas que divergen cualitativamente de los roles patriarcales del hombre y la mujer. La presión que sufren los hombres para ser opresores no es relevante en este aspecto, ya que sólo se basa en la divergencia cuantitativa.

En cuanto a la actitud del Comité Bandera Roja hacia los compañeros queer, podemos ver que surge de estas posiciones erróneas. Pero estas posiciones no corresponden a la ideología del proletariado y no corresponden a las opiniones reales de las masas. Sólo sirven para hacer seguidismo a los sectores más atrasados, y por ello, el carácter de clase es lumpen.

De todos los puntos anteriores se desprende claramente que el Comité Bandara Roja se comportó como los más arrogantes chovinistas de gran potencia en este país, chorreando chovinismo nacional y patriarcal. Si no queríamos que desmembraran nuestro aparato, que obligaran a nuestros mejores compañeros a capitular y que fortalecieran la línea negra dentro de las mentes de los compañeros restantes, tendríamos que dejar el trabajo en el extranjero. Esta es otra de las razones políticas de la ruptura entre la Estrella Roja y el Comité Bandera Roja.

5. CÓMO EL COMITÉ BANDERA ROJA SUSTITUYÓ LA POLÍTICA DE CUADROS MAOÍSTA POR EL CRITERIO MILITARISTA DE „SOLDADOS DE PARTIDO“

Creemos que el Comité Bandera Roja, al no poder resolver sus dos contradicciones (su campaña y su trabajo internacional), tuvo que llevar a cabo su reorganización y desarrollar su trabajo de una nueva manera. Tenían prisa — no sabemos exactamente por qué — por lo que abandonaron su plan original de desarrollar lenta y metódicamente militantes pensantes y actuantes en formación en las distintas ciudades de la RFA, y en su lugar trasladaron a los ya existentes a estas ciudades para poder controlarlos directamente. En base a esto, se estableció un nuevo criterio para el desarrollo de la dirección, la forja de compañeros, la política de cuadros. Denominamos a este criterio „soldados de partido“, un criterio que niega el criterio maoísta de desarrollo de la dirección, forja de compañeros y política de cuadros.

Como el Comité Bandera Roja no pudo encontrar a nadie que pudiera dirigir su trabajo en el extranjero en Suiza de forma independiente una vez que usurparon la dirección, se conformaron con un método similar en este país: Eligieron a un compañero apto para el trabajo especial y lo pusieron al frente como responsable local. Sobre esta base, podían desarrollarlo como „soldados de partido“.

El Presidente Mao Tse-tung resumió la política de cuadros maoístas de la siguiente manera:

Debemos saber cuidar bien a los cuadros. He aquí el método: Primero, orientarlos en su trabajo. Esto significa dejarles desplegar su iniciativa en el trabajo para que se atrevan a asumir responsabilidades y, al mismo tiempo; darles indicaciones oportunas para que, a la luz de la línea política del Partido, puedan poner en pleno juego su espíritu creador. Segundo, ayudarlos a elevar su nivel. Esto significa brindarles la oportunidad de estudiar y educarlos, de modo que eleven su preparación teórica y su capacidad en el trabajo. Tercero, verificar su trabajo y ayudarlos a sintetizar sus experiencias, a seguir adelante sobre la base de lo conquistado y a corregir sus errores. No es la manera de cuidar bien a los cuadros confiarles una tarea sin verificar su ejecución, y prestarles atención sólo cuando hayan cometido graves errores. Cuarto, utilizar, en general, el método de la persuasión con los cuadros que hayan cometido errores y ayudarlos a corregirlos. Sólo se puede recurrir al método de la lucha con los que hayan cometido errores graves y rechacen toda guía. En todo esto, la paciencia es indispensable. No es correcto calificar a la ligera de ‚oportunista‘ a la gente ni precipitarse a ‚entablar luchas contra ella. Quinto, ayudarlos en sus dificultades. Cuando un cuadro cae enfermo o tropieza con dificultades materiales, familiares, etc., hay que prestarle toda la ayuda posible. Este es el método para cuidar bien a los cuadros.“10

Sin embargo, esta no es la forma en que el Comité Bandera Roja aplica la política de cuadros. En primer lugar, no dieron a los compañeros mano libre en su trabajo. En cambio, insistieron en que las decisiones sólo se tomaran en reuniones con los compañeros de la RFA, establecieron unilateralmente los planes de trabajo en Suiza, sólo nos permitieron manejar de forma independiente los pequeños problemas tácticos, nos dieron órdenes sobre qué acciones llevar a cabo, etc.

Como ejemplo de que nos dan órdenes sin fundamento, para el 28 aniversario del discurso del Presidente Gonzalo, nos dijeron que deberiamos hacen una acción con el lema: „¡Viva PCP!“. EL primer punto es que el lema era erróneo, debería ser: „¡Viva el PCP!“. Un segundo punto es que el lema está en castellano, idioma que los suizos en general no hablan. Un tercer punto es que „PCP“ también podría referirse a una droga, y ya había gente en el „entorno de izquierda“ suizo que acusaba a nuestra organización de glorificar el abuso de las drogas, porque algunos compañeros habían sido drogadictos antes de transformarse y convertirse en revolucionarios. Al final, no realizamos la acción bajo el lema que nos ordenaron y en su lugar utilizamos el lema mil veces más apropiado „¡Defender la vida del Presidente Gonzalo!“.

En segundo lugar, no elevaron el nivel de los compañeros. El responsable local del trabajo en el exterior nunca entendió el pensamiento Gonzalo como un conjunto integral, como un conjunto integrado, y en cambio se puso énfasis en que aprendiera aspectos específicos, como estudiar ¿Espíritu de círculo o partido de combate? para aplastar a la izquierda en nuestra organización. Se hizo que los compañeros estudiaran cosas que ya conocían (en el caso de nuestra dirección) o que no tenían necesidad inmediata de conocer (como la revolución democrática). Como material de estudio se utilizaba Posición de Clase en lugar de documentos del Partido Comunista del Perú. Las compañeras femininas, en particular, fueron subestimadas a propósito y consideradas sólo como novias de los compañeros. Los seminarios sobre la base de unidad partidaria previstos en Friburgo nunca se llevaron a cabo.

En tercer lugar, no controlaron nuestro trabajo. Los alemanes nos dijeron que nos encargáramos nosotros mismos de todo el trabajo de masas y que sólo querían saber los problemas graves. Por supuesto, nos alegramos de ello, ya que su trabajo en el extranjero era parasitario y no podíamos permitir que sus dedos se adentraran en nuestro aparato. Más tarde, quisieron cambiar esto, pero no se materializó. No les importaban nuestros informes sobre un elemento degenerado que insistían en que debía estar en nuestro aparato, aunque informábamos de que era un yonqui, poco fiable y sin disciplina ni espina dorsal.

En cuarto lugar, no utilizaron el método de la persuasión. Ya hemos detallado cómo trataron a nuestra dirección — con el pretexto de forjarla, bombardeándola con críticas para romperla — y esto se reflejó también con otros compañeros. Cuando los compañeros no estaban de acuerdo con ellos, fueron atacados como fraccionalistas y bombardeados con críticas, mentiras e insultos. De este modo, el Comité Bandera Roja pretendía socavar y romper a los compañeros pertenecientes a la izquierda, pero esto no les dio resultado.

En quinto lugar, al Comité Bandera Roja no le importaban en absoluto las dificultades personales de los compañeros. Las enfermedades mentales eran descartadas diciendo que compañeros no estaban lo suficientemente forjadas, los retrasos en la búsqueda de empleo y vivienda debido a la burocracia del Estado eran achacados a los compañeros, unos pocos compañeros de la izquierda tenían que cargar con el peso de todas las acciones debido a la incoherencia del responsable local y a la completa falta de disciplina del elemento degenerado, los compañeros no dormían, los compañeros tenían que faltar a la escuela y al trabajo, los compañeros no tenían tiempo para ver a sus familias y amigos, los compañeros se veían obligados a traducir documentos en cuestión de pocas horas, etc. etc. En el caso de los compañeros de la izquierda, el Comité Bandera Roja abusó específicamente de todo esto para intentar a forzar su capitulación.

El resultado de estas desviaciones no puede ser otro que el criterio de los soldados de partido, cuya política de cuadros es: 1) No dar mano libre en el trabajo. El Comité Bandera Roja establece todos los planes y los compañeros locales realizan su trabajo sólo en base a las órdenes (no a las directivas, ya que éstas no pueden ser rechazadas si no corresponden al marxismo). 2) No elevar el nivel de los compañeros. Atacar la aplicación creativa. Estudiar sólo la línea, no la ideología. Infravalorar a las compañeras y socavar a la izquierda. 3) No ayudar a los compañeros en el trabajo local. Dar órdenes y sólo preocuparse cuando las cosas van mal. 4) Marcar a los compañeros de la izquierda como radicales izquierdistas y atacarlos. Imponer la disciplina militar en lugar de lograr la unidad en la lucha de dos líneas, y combatir la oposición como fraccionalismo y traición al secreto. Inundar de críticas a los compañeros inexpertos para que se posicionen por algo que no entienden. 5) Los problemas personales deben ser resueltos individualmente, no colectivamente. Cuando no se resuelven, hay que librar una lucha de dos líneas contra el compañero con problemas para forjarle. La enfermedad mental es sólo una expresión de no estar forjado o de tener tendencias capituladoras. Abusar los problemas personales para obligar a los compañeros de la izquierda a capitular.

Esto no es nada más que un criterio militarista y revisionista. En lugar de desarrollar a los comunistas como describe el Presidente Mao: „Frente a cualquier cosa, los comunistas tienen siempre que preguntarse el porqué y utilizar su propia cabeza para examinar minuciosamente si corresponde a la realidad y si está bien fundada; no deben en absoluto seguir ciegamente a otros ni preconizar el servilismo“11, el Comité Bandera Roja comenzó a formar soldados, operando bajo disciplina militar y acatando órdenes. Claro, estos compañeros podían mantener la cohesión del aparato, pero ¿a qué precio? A costa de sacrificar la revolución alemana en el altar de objetivos más inmediatos. Esto no tiene nada que ver con la construcción del partido. Es la negación de su papel de vanguardia, convirtiéndolo en la organización político-militar de los revisionistas (sólo que sin las armas).

6. CÓMO EL COMITÉ BANDERA ROJA APLICÓ MEDIDAS FASCISTAS PARA REPRIMIR LA LUCHA DE DOS LÍNEAS

Para dejar claro cómo opera el Comité Bandera Roja en la cuestión de la lucha de dos líneas, utilizaremos el ejemplo de una compañera de Dinamarca. Este ejemplo es específico, pero los métodos aplicados por los alemanes y sus lacayos de trabajo en el extranjero son uno y el mismo, ya sea en Dinamarca o en Suiza. Este caso es simplemente el ejemplo más evidente.

Esta compañera pertenecía firmemente a la izquierda e hizo importantes contribuciones para llevar el maoísmo a Dinamarca y establecer el camino de la reconstitución del Partido Comunista de Dinamarca. También contribuyó a la comprensión de la cuestión de queer. Sin embargo, debido a problemas personales irresueltos que fue incapaz de resolver, capituló de su puesto de responsabilidad a finales del verano de 2020. Después de esto, el Comité Bandera Roja encontró otro responsable para su trabajo en Dinamarca, que antes tenía el carácter de trabajo dirigido conjuntamente, y ahora comenzó a desarrollarse como trabajo en el extranjero debido al carácter del nuevo responsable. El nuevo responsable en Dinamarca era un elemento pequeño-burgués que no entendía el marxismo ni cómo aplicarlo creativamente. Como él mismo dijo: Sólo buscaba algo a lo que dedicarse y por lo que morir. Siempre tuvo más respeto por el Comité Bandera Roja que por la ideología del proletariado o los objetivos de la revolución danesa. Era el candidato perfecto para un soldado de partido, por lo que se le puso al frente del aparato en Dinamarca.

La antigua responsable fue puesta ahora a cargo de algunas tareas específicas — pero otros compañeros tenían que vigilarla, para que no dijera cosas equivocadas a las masas. Y entonces las desviaciones del Comité Bandera Roja comenzaron a expresarse en el trabajo en Dinamarca. A la compañera se le prohibió hablar del feminismo proletario con las masas, ya que podría abrir una discusión sobre la cuestión queer, en la que la compañera no estaba de acuerdo con los alemanes. De la manera más cobarde, se declaró una retirada completa de las manifestaciones y del trabajo en el entorno de izquierda. Todo el trabajo se convirtió en un liquidacionismo de izquierda, con las escuelas populares como única expresión del trabajo de masas. Los documentos de la antigua organización en Dinamarca fueron borrados de las páginas web sin que se explicara por qué. Y los compañeros siguieron yendo a manifestaciones en la RFA, que tenían el carácter de legalismo y frontismo.

La antigua responsable planteó críticas al Comité Bandera Roja y al nuevo responsable después de la manifestación en Hamburgo el 3 de octubre. Ya había planteado críticas al Comité antes, especialmente en relación con la cuestión queer. Como respuesta a esto, se declaró fraccionalismo el discutir la cuestión sin la presencia de los compañeros alemanes, y traición al secreto el discutir la cuestión con las masas. Cuando el nuevo responsable escuchó las críticas sobre el 3 de octubre, se negó a tomar posición al respecto, afirmando que sería fraccionalismo. Dijo que lo transmitiría al Comité Bandera Roja. La antigua responsable exigió reunirse con el Comité, ya que era su derecho como miembro del grupo dirigente en Dinamarca, pero se lo negaron: se celebró una reunión con el Comité Bandera Roja en su ausencia, en la que fue destituida de su cargo. Ahora tendría que trabajar con un plan que se estaba elaborando, pero no tenía derecho a saber nada de su contenido ni a plantear ninguna crítica. Luego, exigió una reunión de los compañeros locales, pero esto también se la negó sin ninguna justificación.

De esta manera, a la antigua responsable le resultó completamente imposible librar cualquier lucha de dos líneas contra las posiciones incorrectas del Comité Bandera Roja. El nuevo responsable también aplicó la política de la venganza, por ejemplo, burlándose constantemente de la antigua responsable por ser pequeñoburgués (la compañera tiene un origen de clase mayoritariamente proletario, abandonó la escuela secundaria y ha trabajado en varios empleos no cualificados desde los 16 años), aunque el nuevo responsable tenía un trabajo obrero-aristocrático, tiene padres pequeñoburgueses (su padre es un piloto que posee villas en 3 países diferentes), fue a la universidad e hizo que sus abuelos suizos pagaran decenas de miles de coronas danesas para operarse en Inglaterra y sustituir su pene por una vagina de profundidad cero (un lujo que no se permite a ningún transgénero proletario, y él ni siquiera es transgénero). El nuevo responsable siempre, se negó por principio a posicionarse ante las críticas al Comité Bandera Roja, actuando en cambio como intermediario. Cuando se le criticó, por ejemplo, por no repartir folletos a las mujeres de los barrios y sólo a sus hombres, denunció las críticas como procedentes de la sensibilidad pequeñoburguesa, canceló todas las acciones de reparto de folletos previstas y utilizó medidas administrativas para aislar a la antigua responsable. El nuevo responsable nunca llegaba a tiempo a los puntos de encuentro, a menudo se presentaba en el piso de la antigua responsable sin ser invitado y sin motivo, y la obligaba a dar un largo paseo en el calor del verano con él mientras ella estaba enferma con graves problemas respiratorios, sólo porque se aburría.

Debido a este extenso aislamiento, supresión y maltrato, la anterior responsable decidió dejar el trabajo. En una breve reunión con el nuevo responsable, planteó críticas al Comité Bandera Roja similares a las que estamos exponiendo, y expuso las razones anteriores para su capitulación. El 2º responsable de los compañeros daneses quiso posicionarse sobre las críticas, pero el nuevo responsable se lo prohibió. Después de esto, se entregó un informe falsificado a los alemanes, en el que se afirmaba que la anterior responsable de los compañeros daneses había calificado al Comité Bandera Roja como una secta y había dicho que la dictadura del proletariado es totalitaria . Esto era mentira, todo el mundo sabía que era mentira, pero aun así esta crítica se utilizó como base para que el Comité Bandera Roja impusiera una prohibición de trabajo político a la antigua responsable una vez que se mudó a Suiza. El Comité Bandera Roja utilizó la disciplina militar para imponer la prohibición al principio, a pesar de que los compañeros de la izquierda rechazaron las razones de la prohibición e incluso la responsable local no pudo posicionarse totalmente a favor de ella, declarando no veo dónde está el marxismo en esto. Cuando los compañeros de la izquierda rechazaron la prohibición en un primer momento, se les inundó de ataques y mentiras contra la compañera, además de volver a insistir en la disciplina, etc., y la aplicación de otros métodos sucios, lo que provocó que los compañeros tuvieran ataques de pánico o fueran completamente incapaces de responder a las alegaciones descabelladas, lo que llevó a los alemanes a declarar simplemente una vacía unidad sobre la disciplina del Comité, a pesar de que los compañeros no estaban de acuerdo con la medida y la habían rechazado.

Compartimos esta historia porque sirve como un buen ejemplo de cómo el Comité Bandera Roja reprime a la izquierda en lugar de imponerla. Queremos enfatizar una vez más los puntos relativos a la usurpación de nuestra dirección, el subdesarrollo de las compañeras femininas y el desarrollo de los soldados de partido, ya que todos estos puntos fueron parte de cómo se impuso la cohesión del aparato más que la política revolucionaria, precisamente para liquidar esa política. También destacamos: Cuando el Comité propuso la reorganización de su trabajo en el exterior en Suiza, se elaboró un plan para ello. En este plan, se hace énfasis en un control más directo por parte de los alemanes sobre nuestro trabajo, mientras que los compañeros de la izquierda fueron marginados, removidos de los puestos de responsabilidad, no se les dio ninguna tarea y fueron excluidos gradualmente del trabajo durante un período de 1 a 2 meses. En particular, nuestra dirección, que sólo debía realizar la traducción de documentos alemanes al francés, y ningún otro trabajo, a pesar de ser la mejor de nosotros y, como admite el propio Comité Bandera Roja, „la única que tiene idea de cómo dirigir“12.

También queremos dejar claro cómo el Comité Bandera Roja abusó las enfermedades de varios compañeros de la izquierda para forzar su capitulación. Su manejo de la cuestión de las enfermedades psicológicas se basa en una línea dogmática y oportunista, que suprime cualquier desarrollo en la comprensión y manejo de esta cuestión en general y el desarrollo de los compañeros en casos específicos. En lugar de aplicar el cuidado necesario a los compañeros — como dejó claro el Presidente Mao Tse-Tung: Debemos entender cómo cuidar a los cuadros. […] En quinto lugar, ayudarles en sus dificultades. Cuando los cuadros se encuentran en dificultades como resultado de una enfermedad, de medios limitados o de problemas domésticos o de otro tipo, debemos asegurarnos de prestarles toda la atención posible. Así es como hay que cuidar bien a los cuadros, se pregona una comprensión mecánica que puede resumirse en dos aspectos principales. En primer lugar, que no existe ninguna base material para las enfermedades psicológicas y, en segundo lugar, que los compañeros que tienen que enfrentarse a este tipo de problemas no tienen la suficiente voluntad para luchar contra ellos. Los compañeros que sufren de enfermedades psicológicas no reciben ningún tipo de apoyo en su lucha contra ellas, la comunicación honesta al respecto se considera un signo de debilidad y se suprime por pura palabrería. Todos los datos y descubrimientos científicos se descartan descaradamente como ciencia burguesa que ni siquiera vale la pena analizar y comprender. Las conclusiones y las interpretaciones de los científicos burgueses suelen ser inútiles y deshonestas, pero descartar los datos recogidos por ello es dogmático y erróneo. Tenemos que recordar que el compañero Friedrich Engels, por ejemplo, no podría haber desarrollado su comprensión y análisis de la familia en la medida en que lo hizo sin los datos recogidos por la ciencia burguesa. Compararon la toma de medicamentos como parte del tratamiento de enfermedades psicológicas con el abuso de drogas. Cómo la lucha exclusivamente ideológica puede llevar a manejar enfermedades más drásticas como, por ejemplo, los desórdenes esquizofrénicos, sigue siendo un misterio para nosotros.

En el contexto del trabajo en el extranjero en Suiza se utilizaron constantemente las enfermedades psicológicas y los problemas psicológicos de los compañeros para suprimir a la izquierda. Los compañeros de la izquierda que luchaban con este tipo de problemas eran constantemente retratados de forma errónea como capitulantes en perspectiva con los que no se podía contar, tal y como se le planteaba a su ilegítimo responsable local, que fue nombrado en su puesto de Beamten (funcionario) prusiano por el Comité Bandera Roja. Con ello les quitaron de hecho cualquier tarea, concretamente el trabajo que incluía el contacto con las masas, con el objetivo de aislar a estos compañeros. Con este método y muchos más comportamientos manipuladores y abusivos hacia los compañeros en las reuniones, y a sus espaldas cuando se reunían con su responsables local soldado de partido — sin tener en cuenta de ninguna manera las limitaciones de los compañeros — el Comité trató activamente de suprimir la lucha de dos líneas y de apartar a los compañeros de la izquierda del trabajo tratando de obligarlos a capitular.

Con todo esto, nos quedó claro que nuestros antiguos métodos de lucha ya no funcionarían. Era necesario formar una fracción. Los compañeros de la izquierda y la antigua responsable de los compañeros daneses se reunieron para formar la fracción. Querían luchar lenta y metódicamente para conquistar todo el aparato, y luego hacer que el Comité Bandera Roja se fuera en mayo de 2021 (ya que esto había sido prometido vagamente por los alemanes). Sin embargo, los acontecimientos se movieron demasiado rápido para que esto tuviera lugar. De repente, tras la llegada de la compañera de Dinamarca, el responsable local denuncio la existencia de una fracción y el Comité Bandera Roka impuso su reorganización.

Después de estos incidentes, quedó muy claro que la lucha de dos líneas contra el trabajo revisionista en el extranjero ya no podía llevarse a cabo. Estaba siendo suprimida con medios administrativos (fascistas) a cada paso del camino. La fracción decidió llevar a cabo la escisión cuando anunciaron su reorganización. Y así se llevó a cabo. No fue limpia ni agradable, pero se hizo, y aprendimos mucho de ella, como por ejemplo cómo hacer la revolución cultural. Y al final, ganamos, pero los alemanes no se rindieron tan fácilmente.

7. CÓMO Y POR QUÉ EL COMITÉ BANDERA ROJA APLICÓ EL TERROR BLANCO Y CONTRIBUYÓ AL TRABAJO POLICIAL Y A LA REPRESIÓN HACIA NUESTROS COMPAÑEROS

Cuando el 1 de mayo de 2018 el Comité Bandera Roja sufrió el ataque militar contra ellos por parte de los liquidadores de derecha, ellos y toda la izquierda del movimiento comunistas internacional lo condenaron como un ataque militar contra el proletariado internacional. Con razón, sólo un militarista podría ver tal ataque como sólo una bofetada. Y con razón, los liquidadores de la derecha tienen una deuda de sangre. El incidente fue descrito, analizado y sintetizado de forma totalmente correcta por el Comité Bandera Roja.13

Con esto en mente, queremos que los compañeros, especialmente los del movimiento comunista internacional, consideren los siguientes párrafos a la luz del ataque contra el Comité Bandera Roja el 1 de mayo de 2018. Ese día se llevó a cabo una acción siniestra contra los compañeros alemanes. Pero cuando llevamos a cabo nuestra escisión — y hemos dejado bien claro que era lo correcto y justificado — los alemanes no sólo llevaron a cabo un ataque militar contra nosotros, sino varios. Toda una campaña contra nosotros. Intentos de guerra psicológica y terror blanco. ¿De qué se trataba? Nos explicaremos.

Concretamos la escisión después de que el responsable local del trabajo en el extranjero capituló. No le era posible llevar a cabo una reorganización y una campaña que expulsara a sus compañeros del trabajo. Dejó su puesto a nuestra dirección tras convencerse de que lo único correcto y justificado sería la concretización de la escisión.

A continuación nos reunimos brevemente con el principal responsable orgánico del trabajo en el extranjero. Le informamos de la capitulación del responsable local y de la decisión de escindirse del Comité Bandera Roja. Se negó a posicionarse o a responder de alguna manera, exigiendo en cambio que nos presentáramos en un punto de encuentro concreto y procediendo a huir (¡literalmente!). Entonces decidimos poner por escrito nuestra declaración de escisión enviando una carta a los alemanes.

Poco después de este incidente, los alemanes comenzaron su intento de campaña de terror psicológico y blanco contra nuestros compañeros, nuestras masas e incluso las masas no organizadas. En primer lugar, llevaron a cabo terror de timbre contra la compañera de piso de un compañero, primero a nivel de calle, y luego entrando de alguna manera en el edificio y llamando a su puerta. Esta persona tiene una grave enfermedad mental y un trauma por haber sido violada. Los dos hombres alemanes, a los que no conocía, irrumpieron en su piso después de que ella sufriera un colapso psicológico, abrió la puerta y se sentó en su habitación encerrada con un cuchillo de cocina.

Más tarde, los alemanes empezaron a acosar a nuestros contactos de masas. Llamadas durante el trabajo o en mitad de la noche desde números de teléfono virtuales era un ejemplo. Al mismo tiempo, los alemanes se reunieron con el elemento degenerado antes mencionado, al que habíamos echado de nuestra organización tras descubrir que era un violador y que había hablado con la policía sobre nosotros durante un interrogatorio. Los alemanes dijeron: Tomó posición para continuar el trabajo [en el extranjero]. Poco después, esta escoria se dirigió a los contactos de masas que habían sido víctimas del terror telefónico, y les dijo que debían ir con el Comité Bandera Roja, y si no serían considerados revisionistas. Dijo que nuestros compañeros han capitulado.

Este degenerado fue castigado rápida y duramente. Se llevó a cabo contra él una acción del tipo aniquilación selectiva. No lo entendáis en un sentido militarista — no se le mató — pero los métodos fueron los mismos. Había que castigarlo por la violación y el trabajo policial. Los alemanes debían saber que no podían apoyarse en un elemento como éste. Fué apaleado. La misma noche que el Comité Bandera Roja le dio información crucial sobre la Estrella Roja, esta escoria fue a la policía y les contó todo lo que sabía sobre la Estrella Roja y el Comité Bandera Roja. Luego, fue a los alemanes al día siguiente y mintió descaradamente. La Staatschutz (el servicio de inteligencia a nivel cantonal) escribió una carta en nombre de la rata, en la que se refiere a nosotros como Sendero Luminoso. La policía callejera detuvo a varios de nuestros simpatizantes y ahora está intentando hacer un juicio por agresión por motivos políticos. Esta rata, que está desenmascarada y es conocida por todos, excepto por los peores oportunistas, como una completa escoria, tiene deuda de sangre, y los compañeros alemanes deben entender y hacer autocrítica por llevar a cabo el trabajo policial involucrando a este degenerado en el trabajo y dándole información crucial sobre los revolucionarios proletarios en Suiza, lo que llevó a una dura represión contra varios simpatizantes nuestros.

Más tarde, se produjeron otros ataques contra nosotros. Algunos miembros del Comité Bandera Roja de Friburgo irrumpieron en la casa del antiguo responsable local e intentaron amenazarle para que se fuera con ellos. Previamente, algunos compañeros habían estado en la casa. Los alemanes se sentaron fuera y espiaron a los compañeros durante horas. El responsable de la acción dijo: Consideramos la posibilidad de atacar la reunión, pero decidimos no hacerlo. Compañeros del Comité Bandera Roja: Deberíais tener a vuestros soldados con una correa más corta. Si nos hubieran atacado, habríais perdido a 3 de los vuestros ese día.

Cuando quedó claro que no iban a lograr ganar al antiguo responsable local, y que no podían trabajar con la rata, los alemanes comenzaron a aplicar otros métodos. Enviaron a 6 de sus integrantes en un coche. Esta vez no sólo había gente de Essen y Friburgo, sino de Hamburgo y Bremen. Primero, fueron a la residencia de nuestra dirección para amenazarla para que entregue nuestros sitios web. Los alemanes dijeron: El material pertenece a los revolucionarios proletarios de Suiza. Compañeros del Comité Bandera Roja: La Estrella Roja — Suiza estaba aquí antes que vosotros, y estará aquí después de vosotros. No os atribuyáis el mérito ni reclaméis la propiedad de lo que no tenéis derecho.

Después de esto, los alemanes situaron a algunas personas fuera de la casa de la dirección y procedieron a localizar a otros compañeros. Amenazaron al antiguo responsable local y a su familia, que estaban sentados en un coche. Y mientras acosaban a los vecinos de un compañera para que les dejaran entrar en el edificio, estos llamaron a la policía — de esta manera, pusieron a nuestros compañeros en peligro y llevaron la policía a nosotros. Pero cuando encontraron a otro compañero nuestro, de camino a casa después del trabajo, declararon: Tus amigos llamaron a la policía, y trataron de dividirnos, diciendo: ¿Por qué no quieres hablar con nosotros? ¿No tienes tus propias opiniones?. Luego, como acto final de ese día, se lanzó una amenaza: Venid a […] el […] y traed los materiales, o seguiremos haciendo esto. Sin embargo, esta fue la última vez que estuvieron aquí.

¿Nos equivocamos al caracterizar esto como la política del socialimperialismo? En „¿Leninismo o socialimperialismo?“, los compañeros chinos describieron actos de este mismo carácter: „[El socialimperialismo] ha adoptado los métodos más despóticos y despiadados para mantener a estos países bajo estricto control y ha estacionado allí un número masivo de tropas, e incluso ha enviado abiertamente cientos de miles de tropas para pisotear Checoslovaquia e instalar un régimen títere a punta de bayoneta. Al igual que los antiguos zares denunciados por Lenin, esta banda de renegados basa sus relaciones con sus vecinos totalmente ‚en el principio feudal del privilegio‘.“ (Traducción nuestra). ¿Acaso el Comité Bandera Roja no envió sus tropas a Suiza para amenazarnos y pisotearnos? ¿No intentó instalar un régimen títere dirigido por la rata? ¿No se basó su trabajo en el extranjero precisamente en el principio feudal del privilegio?

El Comité Bandera Roja ha llevado a cabo todas estas acciones. ¿No son ataques militares contra nosotros? ¿No es una campaña de terror blanco, de guerra psicológica? Creemos que sí. Pero a pesar de esto, seguimos pensando que el Comité Bandera Roja hace un buen trabajo en la RFA. Para nosotros, siguen siendo los compañeros alemanes. Creemos que pueden aprender de estas críticas y rectificar sus errores, y que están dispuestos a hacerlo — nosotros estamos ciertamente dispuestos a perdonar estos actos contra nosotros y a tener diplomacia, como hemos declarado en múltiples cartas a los compañeros alemanes. Pero los compañeros alemanes también deben saber: Somos pacientes, pero nos defenderemos si somos atacados.

8. SÍNTESIS

Con esto concluye nuestro análisis del carácter revisionista del trabajo en el extranjero del Comité Bandera Roja.

De él podemos extraer los siguientes puntos: 1) El Comité Bandera Roja usurpó la Estrella Roja para cumplir sus propios objetivos internacionales y nacionales, lo que no era capaz de hacer de otra manera. 2) El Comité Bandera Roja negó la aplicación creativa del pensamiento Gonzalo, porque no querían que reconstituyéramos el Partido Comunista de Suiza, sino que construyéramos un partido de papel bajo su control. 3) El Comité Bandera Roja nos consideró radicales izquierdistas y aplicó la política del legalismo, el frontismo y el seguidismo. 4) En todas sus relaciones con nosotros, el Comité Bandera Roja hizo gala del chovinismo gran aleman, de la arrogancia de las grandes potencias y del queer-antagonismo. 5) Para proteger la cohesión del trabajo en el extranjero, el Comité Bandera Roja desarrolló soldados de partido en lugar de militantes en formación, lo cual es un criterio militarista-revisionista. 6) El Comité Bandera Roja suprimió la lucha de dos líneas por todos los medios necesarios porque no querían una escisión, una ruptura. 7) Cuando la escisión se concretó de todos modos, el Comité Bandera Roja llevó a cabo una campaña militar de terror, trabajo policial y guerra psicológica contra la Estrella Roja, con el fin de volver a dar vida a su trabajo en el extranjero enterrado.

De esto podemos concluir que nuestros compañeros de la RFA están sufriendo algunos problemas internos graves, que les llevaron a desarrollar un trabajo en el extranjero basado en la política del socialimperialismo.

Estamos a favor de la reunificación del movimiento comunista internaional y de la reconstitución de la Internacional Comunista. Esto sólo puede lograrse sobre la base del internacionalismo proletario y a través de relaciones igualitarias, el respeto de la integridad territorial y la no injerencia en los asuntos internos de los demás. Estamos en contra de la política del socialimperialismo, que niega estos principios comunistas y que, llevada al extremo, conduciría al renacimiento del Reich con banderas rojas.

Estamos a favor de la reconstitución del Partido Comunista de Suiza y del Partido Comunista de Alemania, como partidos hermanos, y de la iniciación de las guerras populares en nuestros dos países, como partes de la revolución proletaria mundial y al servicio de la misma. Deseamos relaciones diplomáticas con nuestros compañeros de la RFA y el fin de las mezquinas luchas internas. Si el Comité acepta esto y cesa sus actividades de destrucción en nuestro suelo, perdonaremos, en interés del proletariado internacional, los actos que han realizado contra nosotros.

Queremos terminar con una cita de Mao Tse-tung: „¿Qué espíritu impulsa a un extranjero a entregarse sin ningún móvil personal a la causa de la liberación del pueblo chino como a la suya propia? El espíritu del internacionalismo, el espíritu del comunismo, que todos los comunistas chinos debemos asimilar. […] Debemos unirnos con el proletariado de todos los países capitalistas, con el proletariado del Japón, Inglaterra, Estados Unidos, Alemania, Italia y demás países capitalistas; sólo así se podrá derrocar al imperialismo y alcanzar la liberación de nuestra nación y nuestro pueblo y de las otras naciones y pueblos del mundo. Este es nuestro internacionalismo, el internacionalismo que oponemos al nacionalismo y al patriotismo estrechos.“14

¡UNIRSE BAJO EL MAOÍSMO!

¡VIVA EL INTERNACIONALISMO PROLETARIO!

¡POR LA RECONSTITUCIÓN DE LOS PARTIDOS COMUNISTAS DE SUIZA Y ALEMANIA!

¡GUERRA POPULAR HASTA EL COMUNISMO!

05.12.2020
ESTRELLA ROJA — SUIZA

1Partido Comunista de China: „Leninismo o Socialimperialismo“, 22.04.1970.

2Comité Bandera Roja: „Plan de cooperación de los revolucionarios en Suiza y la RFA“, octubre de 2020.

3Ibíd.

4Véase: Eedacción de Posición de Clase: „Discurso en la conferencia por el 10º aniversario de los levantamientos en los suburbios de París“, 2015.

5Comité Bandera Roja: „Plan de cooperación de los revolucionarios en Suiza y la RFA“, octubre de 2020.

6Ibíd.

7Alfred Klahr: „Sobre la nación alemana“, década de los 1940.

8Mao Tse-tung: „Discurso de apertura en el VIII Congreso Nacional del Partido Comunista de China“, 15.09.1956.

9Véase: Estrella Roja – Suiza: „Marxism and Queer Emancipation”, 28.12.2020.

10Mao Tse-tung: „El papel del Partido Comunista de China en la guerra nacional“, octubre 1938.

11Mao Tse-tung: „Rectifiquemos el estilo de trabajo en el Partido“, 01.02.1942.

12De Comité Bandera Roja: „Plan de cooperación de los revolucionarios en Suiza y la RFA“, octubre de 2020.

13Véase: Comité Bandera Roja: „Nuestra lema es: ¡Proletarios de todos los países, uníos! Nuestro grito de guerra es: ¡La rebelión se justifica! ¡Muerte al revisionismo!“, mayo de 2018.

14Mao Tse-tung: „En memoria de Norman Bethune“, 21.12.1939.